Rutas artísticas

Por los bosques de Páramos y Valles

Nuestros bosques son los más ricos de toda España desde el punto de vista micológico.  Los amplísimos robledales y pinares de Valdavia, los pastizales y matorrales de Saldaña y Herrera o los encinares de Boedo y la Ojeda, cuentan con más de 20 especies comestibles de la mayor calidad. Cada día más personas conocen las bondades de las setas en la gastronomía y los restaurantes de la zona ofrecen la degustación de platos micológicos. Las casas rurales se llenan en primavera y otoño de personas ilusionadas en encontrar setas y aprender a identificarlas con un guía micólogico. Pero los hongos no son sólo gastronomía, su estudio atrae a niños y mayores y existen muchas asociaciones que estudian este apasionante mundo. Todos somos sensibles ante la belleza de una Amanita Musaria y sentimos amor por la naturaleza y respeto el medio ambiente. Podremos aprender, disfrutar y realizar otras actividades como la fotografía. Aficiónate.

 

En los Bosques de Saldaña, Valdavia, Ojeda y Boedo. 

El territorio de Páramos y Valles se extiende por la mitad septentrional de la provincia de Palencia y alcanza entre los 800 y 1.000 metros de altitud formando comarcas naturales de relieves suaves que sirven de unión entre la montaña escarpada y la Tierra y Campos.  De gran interés biogeográfico, abundan los bosques y praderas donde se alternan páramos y valles frondosos con bosques de robles y encinas y zonas húmedas, conformando un patrimonio forestal de gran diversidad vegetal y micológico. La repoblación de pinos ha modificado el paisaje de éstos terrenos silíceos, y la materia orgánica de los nuevos montes contribuyen a mitigar los efectos negativos del cambio climático gracias a la llamada “captura de carbono”.  

 

En los Montes de Marojales. 

Formados por robledal maduro crecen en el páramo sobre conglomerados arenosos, gravas y arcilla, sobre suelos muy superficiales y vertiente meridionales. De la misma especie pero de inferior talla y de gran intensidad son los rebollares, que nacen en los claros del páramo donde abundan los hongos comestibles de la mayor calidad, como Bolutus aestivalis, B. aereus  o B. regius, aparecen en las primaveras lluviosas hasta bien entrado el otoño. También abundan aquí la Amanita rubescens y la buscada yema de huevo o amanita de los césares. Todas ellas las veremos en los bosques de Saldaña, Villaires, Celadilla del Río, Villaeles, Villanuño, Cornón, Cornoncillo y Osorno. Para llegar, lo mejor es ir de Saldaña o Guardo por varias entradas, y en la zona de Osorno, por Alar del Rey. En la carretera Nacional a Santander se atraviesan los rebollares y allí encontraremos gran cantidad.  

 

En los encinares. 

Los encinares proliferan en los montes bajos en las solanas de la Ojeda y el Boedo. Ocupan sustratos pedregosos y calcáreos plantas como la genista, estepas, espliego y tomillos. Aquí veremos explosiones de “boletus” hacia finales de verano y debido a las tormentas, todo un tapizado de hongos. 

 

En los Pinares de Repoblación. 

Los pinares han transformado el patrimonio monoforestal del estado desde los años 50 y se han convertido en montes protectores que luchan contra la erosión. Estos terrenos han dado lugar al nacimiento de muchos hongos comestibles y son una  buena fuente de riqueza. Encontraremos aquí níscalos, negrillas, carboneras o setas charol, marzuelos, rebozuelos o boletus pino. 

 

En los Matorrales de Brezos y Estepas.

Los brezales del Páramo se encuentran acualmente en regresión pero sorprenden por su abundancia en setas como la Pardilla o Seta de Brezo, la de Pie Azul o el Parasol y también la “Amanita Caesarea”.

 

En los Pastizales. 

En los pastizales abundan las especies de setas comestibles, algunas tan emblemáticas como Marasmius oreades llamada senderina en la cuenca del Carrión, monterina en la Valdavia y seta de sombrerillo en Ojeda y Boedo. Crece en los pastizales con espinos, al borde de Tierra de Campos, donde proliferan los setales de la codiciada y exquisita seta blanquilla, seta de san Jorge o perrechico. En primavera atrae mucho a los buscadores. 

 

En las alisedas

En las riberas de los ríos Carrión y Valdavia,  configurando un “monumento natural” o “paisaje protegido” llenos de riachuelos con criaderos  de truchas, destacan las alisedas, y en sus bosques mixtos de chopos y álamos, frescos y sombríos con un suelo inundado, nacen hongos peculiares como Paxillus rubicundulus. Se puede ir desde Saldaña hacia el sur; destacamos La Vereda, Sotos entre Saldaña y Lobera y Renedo de la Vega. 

 

En los Bosques de Ribera.  

Los encontramos en las zonas bajas del Carrión y el Valdavia así como en los márgenes del Canal de Castilla o de los ríos Burejo y Uzienza. Aquí abundan en primavera las colmenillas, los bonetes, pucheruelos, y las típicas setas de chopo. 

 

Por Abedules y Lagunas. 

Se encuentran en los páramos y cercanías de ríos y canales, sobre terrenos ácidos y de gran vegetación acuática inundada estacionalmente en invierno y desecándose en verano. Para acceder a éstos hábitats hay que tener en cuenta que son zonas de interés faunístico y muy delicadas, con áreas de nidificación de aves. Bajo los abedules aparece un cortejo de hongos muy peculiar entre los que destacan el “Leccinum scabrum”, buen comestible, y el “Lactarius turpis”, muy tóxico. El abedul es capaz de micarrizar con “Boletus edulis” ya que en los terrenos ácidos, donde vive éste árbol, favorece su fructificación.

 

FORMAS DE VIDA DE HONGOS. CURIOSIDADES: 

Los hongos se clasifican en 3 grupos en función de la forma en la que obtienen su alimento. Conoce detalles de cada una de ellas, nutriéndote de una valiosa información sobre donde encontrarlas y como recolectarlas.

-Saprófitos: se alimentan de materia orgánica muerta como hojas, humus, madera o estiércol, y reciclan el 90% de los montes devolviendo los minerales a las plantas; así nacen el mayor número de especies cultivadas como los champiñones o la seta de chopo gris.

-Parásitos: éstos hongos matan los organismos débiles y respetan los resistentes, mejoran la calidad de los ecosistemas y aseguran su conservación, viven a expensas de otros organismos vivos o de otros hongos, como las “níscalas”, el pollo de monte, inconfundible por su tamaño y color. Fundamentalmente nacen en chopos y sauces.

-Micorrícicos: éstos forman asociaciones con plantas a las que aportan minerales aumentando su capacidad de absorción de agua y dándoles azucares y vitaminas. Ésta simbiosis de estrategia nutricional se da en los hongos que producen la mayoría de las setas comestibles. Los bosques son el resultado de la evolución primera de éstas plantas que aún sobreviven y evolucionan conjuntamente. 

1 comentario

  • Soy natural de Herrera de Pisuerga aunque resido en Aranjuez (Madrid) estoy muy interesado en los temas micológicos de nuestra zona y quisiera saber si la diputación dispone de alguna guía relativa a las setas de nuestra provincia y como podría hacerme con una. Muchas gracias de antemano. Saludos Luis Enrique

    2013-03-14 13:00:00 Luis Enrique Ruiz Renedo

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