Rutas artísticas

Dehesa de Tablares

En la Dehesa de Tablares encontramos un otero con las ruinas de una bella y curiosa fachada tardo-románica del siglo XIII. Actualmente, se llevan a cabo ensayos de cultivos y ganadería ecológica. Esta finca esconde bellos y extensos parajes naturales sirviendo de punto de encuentro en excursiones y campamentos.

El templo que se conserva estaba en una colina próxima y fue trasladada su fachada al lugar que ocupa hoy en el año 1700 para que sirviera de acceso a la pequeña y rústica iglesia que sirve actualmente las necesidades espirituales de 11 familias.

La primitiva construcción debió ser soberbia a juzgar por la fachada, traída piedra por piedra al emplazamiento actual por un Colmenares.

Esta fachada del siglo XII es primorosa y original. La remata un campanario románico de dos cuerpos y tres huecos de campanas que están afirmados por pináculos del siglo XVIII.

El pórtico es de 5 archivoltas lisas asentadas sobre columnas con capiteles de helechos, junquillos trenzados y hojas acuáticas. Le corona una cornisa sostenida por once canecillos de animales simbólicos.

A los lados del pórtico hay, a la izquierda un gran relieve con un Cristo majestad sedente, románico, rodeado de los símbolos tetramórficos; y a la derecha Cristo crucificado asistido por la Virgen y San Juan y con ángeles en lo alto. Ambos relieves son de lo más notable y arcaico del arte palentino.

Caracterizan a este monumento dos columnas hastiales cuyos frentes son las estatuas de San Pedro y San Pablo, a la derecha y a la izquierda respectivamente, de la fachada que reseñamos y a modo de cariátides griegas. Los capiteles que rematan esas figuras griegas son, como los del pórtico, uno de helechos y otro de junquillos trenzados. Cuanto se diga de la belleza artística y arqueológica de estas esculturas no dará idea de la impresión contemplativa que producen.

 

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